La campaña Yo Navego Seguro surge ante la creciente digitalización de los servicios financieros y la necesidad de educar a los usuarios sobre la protección de su información personal.
El reto fue construir una identidad visual sólida, reconocible y adaptable, capaz de comunicar conceptos complejos de ciberseguridad de forma clara y cercana. A través de un sistema gráfico basado en símbolos universales de protección, una paleta cromática estratégica y una tipografía moderna, se desarrolló un manual de identidad que garantiza consistencia visual en todos los puntos de contacto de la campaña.
De manera complementaria, se produjeron piezas audiovisuales para la campaña digital, asegurando coherencia visual y narrativa en todos los canales de comunicación.